lunes, 4 de agosto de 2025
La inteligencia artificial no es tan inteligente
He tenido que hacer un recorte de la información porque no terminaba de creermelo. Pregunté a quien todo lo sabe, lease Google, que parque era mas grande si el Retiro de Madrid o Central Park en Nueva York. Tenia esa malsana curiosidad y la respuesta me ha dejado tan perplejo que me he quedado sin palabras.
Tomen nota y decidan por ustedes mismos. Yo personalmente no voy a preguntarle nada mas. Tenia curiosidad sobre el Palatinado pero ya buscaré en otras fuentes.
martes, 29 de julio de 2025
El Palacio Bofarull
Tuvo la mala fortuna de ser construido en un lugar apartado y afortunado a la vez; en lo mas alto del paseo de Extremadura en Madrid cuando ese Madrid, que años mas tarde se tragaria todo, se terminaba unos 500 metros mas abajo y daba comienzo el pueblo de Carabanchel Bajo. El lugar no obstante tenia unas vistas inmejorables de ese Madrid que crecia y crecia hacia todas partes y estaba lo suficientemente apartado del mismo y lo suficientemente cerca. Lo mando construir el entonces Senador por Gerona don Manuel de Bofarull y de Palau a uno de los arquitectos modernistas del momento, Josep Puig y Cadafalch, en el año 1910 quien lo realizo al modo del Castillo de Aldovea cerca de Torrejon de Ardoz.
Su mala fortuna consistió en estar ubicado junto en la linde de lo que en 1936 se convirtió en el frente de Madrid lo que hizo que el Palacio, incautado por los defensores de la Republica se convirtiese en bastión contra las golpistas tropas del ejercito franquista. Para mayor mala suerte justo al otro lado del frente en un edifició de cuatro o cinco alturas, llamado por aquel entonces "la casa Blanca" se estableció, hasta su voladura por tropas repubicanas, un destacamento de falangistas y militares. El resultado, facíl de adivinar, fue que ambos edificios quedaron dañados; la casa blanca por completo pues fue volada y el Palació Bofarull destuido hasta el punto que no pudo ser habitable de nuevo, fue demolido y su lugar lo ocupan hoy viviendas.
Madrid tiene pocos exponentes del modernismo, apenas media docena de edificios, y la perdida de este palacio, del que hasta no hace mucho tampoco se tenia conocimiento, empobreció si cabe esa escasez.
Juzgenlo Uds., mismos.
Desaparece la muralla cristiana de Madrid
Asi como lo oyen. La muralla cristiana de Madrid ha desaparecido por obra y
gracia de la información publicada por Oki diario ayer dia 28 de julio de 2025.
Bueno, desaparecer como tal no, porque en su mayor parte esta embutida en los
cimientos de las muchas viviendas que se construyeron encima. Lo que si han
hecho en Oki diario es hacer pasar por Arabe la que, en realidad, es la muralla
Cristiana de Madrid. Nada en contra salvo que no es cierto. Tambien es posible
que sean unos visionarios y den por hecho que Madrid pueda terminar siendo una
ciudad arabe mas.
Las posibilidades de equivocarse son pocas en realidad; Madrid tuvo dos
murallas, la arabe, muuy pequeña en extensión y que abarca desde lo que hoy es
el parque Mohamed I hasta el arranque de la calle Mayor y que llegaba hacia el
norte hasta el castillo arabe que existia en lo que luego fue el Alcazar de los
Austrias y luego Palacio Real con los Borbones. La segunda muralla, de la que se
pueden aun ver algunos lienzos dispersos a lo largo de su trazado, es la muralla
cristiana, mucho mayor en extensión y que, curiosamente, tambien arranca desde
la muralla arabe en el mencionado parque del Emir Mohamed I. Cierto es que
Madrid tuvo una tercera instalación defensiva mandada construir por Felipe II
que se conoce con el nombre de cerca, que no muralla, de Felipe II.
La cuestión es que con ocasión de las obras que se van a llevar a cabo en el
mercado de San Miguel, parte de la muralla, la cristiana, se puede ver afectada
y el articulo en cuestión da información sobre tal acontecimiento. Es de
agraceder la información pero lo que se requiere es que sea veraz y rigurosa.
Muchos madrileños conocen las dos murallas, su extensión y su trazado al igual
que conocen de la cerca de Felipe II pero otras muchas personas, madrileños o
no, no las conocen y conviene que lo que se les cuente sea real.
Dicho queda
lunes, 19 de diciembre de 2022
Como para no equivocarse.
Hace unos días en el transcurso de una visita medica presencie una escena que, evaluándola desde la perspectiva de género no tiene desperdicio.
La persona de recepción, debido a unos cambios recientes, encaminaba a los pacientes según quien les fuese a atender; Si vienen a ver al Doctor, no recuerdo su nombre, pasen a la primera consulta a la derecha. Si vienen a ver a la Doctora, tampoco viene al caso su nombre, pasen a la consulta del fondo a la izquierda.
Me sonreí para mis adentros y pensé Qué difícil lo va a tener esta persona para hacerse entender con el lenguaje inclusivo refiriéndose en ambos casos al “Doctore”
Le, la, deseo toda la suerte del mundo.
El tamaño importa
Seré breve que la referencia no merece más. De pequeño veía a mi padre leer el
periódico y entendía que en sus letras se encontraba inteligencia, actualidad,
artículos interesantes, un complemento a la lectura de los libros y, en suma,
lecturas que convenia conocer y que nos mantenía al día de la actualidad del
momento fomentando, si es que se leía más de un diario, lo que se conoce como
pensamiento crítico.
Ahora leo la prensa digital casi a diario y un artículo de "el Mundo" sobre Jorge Javier Vázquez, más concretamente sobre su pene, me ha hecho reflexionar y añorar aquella prensa escrita de mi padre.
Creo que tengo que repensarme lo de leer, la prensa en especial.
Del pensamiento crítico mejor no hablamos.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Don Paco Quevedo
Don Paco Quevedo me mira ceñudo y severo desde la atalaya en donde le tengo ubicado como queriendo reñirme y lo mismo, como en el proverbio árabe, aunque yo no sepa porque, él si lo sabe. Me gusta el personaje, me gusta ese punto un poco retador y chulesco de don Paco que con su sola palabra agredía y se defendía, y cuanto, a todo, a todos y de todos. Me gustaría verle emplearse a fondo en la actualidad, por puro placer, vendiendo cara la piel a golpe de palabra.
No creo que hoy en día don Paco, de vivir en este siglo, fuese muy diferente. La época actual no difiere, en esencia, del sublime Siglo en el que vivió. Si lo examinamos bien, el pueblo español poco, por no decir nada, ha cambiado casi 400 años después y si no lean y juzguen por sí mismos. No nos aguantamos ni a nosotros, buscamos querella, como poco verbal, casi con todo el que cruza dos pasos en nuestro camino, vean sino nuestro comportamiento al volante. Renegamos y con sobrada razón de quienes nos gobiernan. Tenemos en la misma estima a la Justicia, o menos si cabe, que la tenían los sufridos españoles del diecisiete. Ansiamos, en nuestro fuero interno, ese golpe de fortuna que cambie nuestra vida y nos permita vivir sin dar golpe y ocupándonos solo de las rentas e incluso, si esa tarea la podemos encargar a un propio casi mejor. Es cierto, o a lo mejor no, que nuestro nivel cultural es mayor y que la lectura y escritura, privilegio en tiempos de los Austrias, y, en realidad hasta mucho después, de tan solo unos pocos, ya no es un problema y que el acceso a las Universidades ya no es coto exclusivo de las clases privilegiadas, pero tampoco veo claro cuánto durara esta “primavera intelectual” que nos dura ya casi cuatro décadas.
Afortunadamente ahora no lidiamos en campos de batalla con medio mundo, como hicimos hasta Rocroi, sino que ese medio mundo camina con nosotros, y precisamente en los mismos lugares donde con nosotros lucho hacia, suponemos, un mundo mejor y mas justo. Lo mismo es que me estoy volviendo viejo, poeta, sensible y loco y lo mismo a partes iguales.
Miro de nuevo a don Paco y lo encuentro cariacontecido y meditabundo como si tuviese acceso a estos pensamientos, - cuanta sabiduría se contenía en su obstinada mente castellana - como si reflexionase sobre lo divino y lo humano al estilo de cómo solía hacerlo, cuando caigo en la cuenta de que el bueno de don Paco, de mi don Paco Quevedo, es tan solo una marioneta de madera y trapo que adquirí con la mejor intención de amenizar los cuentos que relato a mis hijos y acercarles un poco a la literatura, un poco a la historia, un poco a la vida de una forma algo más suave. Veremos o no el éxito de la aventura.
No obstante, aunque no lo crean, mi don Paco tiene una muy buena prosa y azarosa vida. Prometo, en escritos futuros, dar buena cuenta de ello y que Uds., lo vean oiga.
No creo que hoy en día don Paco, de vivir en este siglo, fuese muy diferente. La época actual no difiere, en esencia, del sublime Siglo en el que vivió. Si lo examinamos bien, el pueblo español poco, por no decir nada, ha cambiado casi 400 años después y si no lean y juzguen por sí mismos. No nos aguantamos ni a nosotros, buscamos querella, como poco verbal, casi con todo el que cruza dos pasos en nuestro camino, vean sino nuestro comportamiento al volante. Renegamos y con sobrada razón de quienes nos gobiernan. Tenemos en la misma estima a la Justicia, o menos si cabe, que la tenían los sufridos españoles del diecisiete. Ansiamos, en nuestro fuero interno, ese golpe de fortuna que cambie nuestra vida y nos permita vivir sin dar golpe y ocupándonos solo de las rentas e incluso, si esa tarea la podemos encargar a un propio casi mejor. Es cierto, o a lo mejor no, que nuestro nivel cultural es mayor y que la lectura y escritura, privilegio en tiempos de los Austrias, y, en realidad hasta mucho después, de tan solo unos pocos, ya no es un problema y que el acceso a las Universidades ya no es coto exclusivo de las clases privilegiadas, pero tampoco veo claro cuánto durara esta “primavera intelectual” que nos dura ya casi cuatro décadas.
Afortunadamente ahora no lidiamos en campos de batalla con medio mundo, como hicimos hasta Rocroi, sino que ese medio mundo camina con nosotros, y precisamente en los mismos lugares donde con nosotros lucho hacia, suponemos, un mundo mejor y mas justo. Lo mismo es que me estoy volviendo viejo, poeta, sensible y loco y lo mismo a partes iguales.
Miro de nuevo a don Paco y lo encuentro cariacontecido y meditabundo como si tuviese acceso a estos pensamientos, - cuanta sabiduría se contenía en su obstinada mente castellana - como si reflexionase sobre lo divino y lo humano al estilo de cómo solía hacerlo, cuando caigo en la cuenta de que el bueno de don Paco, de mi don Paco Quevedo, es tan solo una marioneta de madera y trapo que adquirí con la mejor intención de amenizar los cuentos que relato a mis hijos y acercarles un poco a la literatura, un poco a la historia, un poco a la vida de una forma algo más suave. Veremos o no el éxito de la aventura.
No obstante, aunque no lo crean, mi don Paco tiene una muy buena prosa y azarosa vida. Prometo, en escritos futuros, dar buena cuenta de ello y que Uds., lo vean oiga.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Las noticias, por llamarlas de alguna manera - El beso
En el mundo en que vivimos, prácticamente todo puede ser noticia, y solo depende de cómo se cuente. Situaciones triviales, pueriles incluso, se magnifican y difunden a todo el orbe en cuanto se les da “un sesgo” en uno u otro sentido.
En el lugar donde trabajo somos bastante dados a comentar lo que hemos dado en llamar y perdón por el termino, “las friki noticias”, es decir aquellas que ni tan siquiera serian consideradas “relleno” en un periódico mínimamente serio, pero que en manos de los periódicos en línea – me niego a utilizar el anglicismo – se convierten en lo más leído del día. Algunas provocan alguna que otra sonrisa, las más solo sirven para demostrarnos en qué mundo vivimos.
Hoy le toca el turno a una de esas, llamémosle para ser generosos, noticias menores. Los hechos se desarrollan más o menos así; en un vuelo de una compañía de segunda línea una actriz, conocidísima en su casa a la hora de comer, fue expulsada por darle un beso a su novia. Si, lo han leído bien, se trata de una mujer besando a otra mujer. Obviamente la polémica, que en el fondo es de lo que se trata, está servida, puesto que la noticia es tan intencionadamente escueta que cabe cualquier interpretación imaginable o por imaginar. La expulsada, como no podía ser de otra forma, ha expuesto su punto de vista en la red argumentando haber sido víctima de una discriminación por su condición sexual y la línea aérea ha argumentado a su vez que se la expulsó, no por su orientación sexual, sino por el comportamiento excesivo de la actriz para con su novia.
Para quienes estén rememorando alguna escena cinematográfica de cine subido de tono, y me viene a la memoria alguna en la mítica “Enmanuelle”, de esas que se desarrollan con poca, o ninguna ropa, y en este caso en un avión, una advertencia: no están bien orientados. La actriz niega el exceso amatorio que se le imputa y se pregunta si es ilegal demostrar afecto por alguien a quien se quiere. Y yo, que ya rondo los cincuenta y creo haber visto y oído lo suficiente y no teniéndome en ningún caso por mojigato, me interrogo sobre quien llevará o no razón porque ya me resulta algo cansado el argumento victimista, que ojo, funciona bastante bien según y donde se esgrima, de algunas personas. Un beso no creo que escandalice a nadie, estamos en el siglo XXI y en occidente al menos hay muchas conductas y opciones más que superadas. Otra cosa es el comportamiento, porque a nadie con un poquito de respeto para con los demás se le escapa que el avión, y por extensión casi cualquier lugar público, no es lugar para según qué cosas, y un beso algo más acalorado de lo que sería aceptable puede ser perfectamente una de ellas.
Cuando el comandante ha tomado, ejerciendo sus funciones de mando que para eso las tiene, la decisión de expulsarla de la aeronave, aún a riesgo y ventura de ser muy políticamente incorrecto, no creo que haya tomado la decisión a la ligera, más bien todo lo contrario, lo que ocurre es que estamos muy acostumbrados a que la falta de respeto campe, nunca mejor dicho, por sus respetos y así pasa. Intenten recordar a alguien de su entorno en actitud amatoria subida de tono en público, incluso a ustedes mismos, y seguro que han de retroceder algunos años hacia atras.
Lo que espero fervientemente es que no haya sido expulsada del avión, - como en todo momento asevera el periódico digital- en pleno vuelo.
En el lugar donde trabajo somos bastante dados a comentar lo que hemos dado en llamar y perdón por el termino, “las friki noticias”, es decir aquellas que ni tan siquiera serian consideradas “relleno” en un periódico mínimamente serio, pero que en manos de los periódicos en línea – me niego a utilizar el anglicismo – se convierten en lo más leído del día. Algunas provocan alguna que otra sonrisa, las más solo sirven para demostrarnos en qué mundo vivimos.
Hoy le toca el turno a una de esas, llamémosle para ser generosos, noticias menores. Los hechos se desarrollan más o menos así; en un vuelo de una compañía de segunda línea una actriz, conocidísima en su casa a la hora de comer, fue expulsada por darle un beso a su novia. Si, lo han leído bien, se trata de una mujer besando a otra mujer. Obviamente la polémica, que en el fondo es de lo que se trata, está servida, puesto que la noticia es tan intencionadamente escueta que cabe cualquier interpretación imaginable o por imaginar. La expulsada, como no podía ser de otra forma, ha expuesto su punto de vista en la red argumentando haber sido víctima de una discriminación por su condición sexual y la línea aérea ha argumentado a su vez que se la expulsó, no por su orientación sexual, sino por el comportamiento excesivo de la actriz para con su novia.
Para quienes estén rememorando alguna escena cinematográfica de cine subido de tono, y me viene a la memoria alguna en la mítica “Enmanuelle”, de esas que se desarrollan con poca, o ninguna ropa, y en este caso en un avión, una advertencia: no están bien orientados. La actriz niega el exceso amatorio que se le imputa y se pregunta si es ilegal demostrar afecto por alguien a quien se quiere. Y yo, que ya rondo los cincuenta y creo haber visto y oído lo suficiente y no teniéndome en ningún caso por mojigato, me interrogo sobre quien llevará o no razón porque ya me resulta algo cansado el argumento victimista, que ojo, funciona bastante bien según y donde se esgrima, de algunas personas. Un beso no creo que escandalice a nadie, estamos en el siglo XXI y en occidente al menos hay muchas conductas y opciones más que superadas. Otra cosa es el comportamiento, porque a nadie con un poquito de respeto para con los demás se le escapa que el avión, y por extensión casi cualquier lugar público, no es lugar para según qué cosas, y un beso algo más acalorado de lo que sería aceptable puede ser perfectamente una de ellas.
Cuando el comandante ha tomado, ejerciendo sus funciones de mando que para eso las tiene, la decisión de expulsarla de la aeronave, aún a riesgo y ventura de ser muy políticamente incorrecto, no creo que haya tomado la decisión a la ligera, más bien todo lo contrario, lo que ocurre es que estamos muy acostumbrados a que la falta de respeto campe, nunca mejor dicho, por sus respetos y así pasa. Intenten recordar a alguien de su entorno en actitud amatoria subida de tono en público, incluso a ustedes mismos, y seguro que han de retroceder algunos años hacia atras.
Lo que espero fervientemente es que no haya sido expulsada del avión, - como en todo momento asevera el periódico digital- en pleno vuelo.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Si es que, al final, no me puedo resistir.
Fuentes de toda solvencia asegurar que la siguiente noticia es cierta, aunque pueda parecer una broma de mal gusto.
III. OTRAS DISPOSICIONES
PRESIDENCIA DEL GOBIERNO
17123
Real Decreto 1494/2010, de 5 de noviembre, por el que se concede la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a doña Bibiana Aído Almagro.
Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio a doña Bibiana Aído Almagro, a propuesta del Presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 5 de noviembre de 2010,Vengo en concederle la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.
Dado en Madrid, el 5 de noviembre de 2010.
JUAN CARLOS R.
El Presidente del Gobierno,
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO
No pudiendo dudar de la fuente, BOE, solo me queda pedir la mía porque con los casi 30 años de cotización a la Seguridad Social que llevo a mis espaldas lo mismo hasta me la he ganado.
Fuentes de toda solvencia asegurar que la siguiente noticia es cierta, aunque pueda parecer una broma de mal gusto.
III. OTRAS DISPOSICIONES
PRESIDENCIA DEL GOBIERNO
17123
Real Decreto 1494/2010, de 5 de noviembre, por el que se concede la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a doña Bibiana Aído Almagro.
Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio a doña Bibiana Aído Almagro, a propuesta del Presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 5 de noviembre de 2010,Vengo en concederle la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.
Dado en Madrid, el 5 de noviembre de 2010.
JUAN CARLOS R.
El Presidente del Gobierno,
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO
No pudiendo dudar de la fuente, BOE, solo me queda pedir la mía porque con los casi 30 años de cotización a la Seguridad Social que llevo a mis espaldas lo mismo hasta me la he ganado.
lunes, 19 de abril de 2010
Tontuna linguistica y otros pecados menores
Suelo ser muy reincidente en lo de la educación y nada dado a difundir lo que me llega por correo electronico en una cadena pero este escrito, que me ha llegado a traves de una muy buena amiga filologa, merece una lectura y además que lo apliquemos en la via diaria. Afortunadamente esta no es del estilo "Si no se la mandas a N personas en N minutos se te caera el .....p... (lease pelo)‘
En teoria esta escrito por una por una profesora de música en un instituto público.
CONTRA LA TONTUNA LINGÜÍSTICA, UN POCO DE GRAMÁTICA BIEN EXPLICADA
Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 48 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y dela propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña". Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba "El Parvulito", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En EGB estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas") Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión y Educación Física. En 8º de EGB, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas acentos, te suspendían. En BUP, aunque yo era de Ciencias, estudié Historia de España (en 1º), Latín y Literatura (en 2º) y (en 3º y en COU). Todavía me acuerdo de las declinaciones (la 1ª.: rosa, rosa, rosa, rosae, rosae, rosa en el singular; -ae, -ae, -as, -arum, -is, -is, en el plural; la segunda;-us, -e, -um, -i, -o, -o, en el singular; -i, -i -os, -orum, -is, -is, en el plural; no sigo que os aburro), de los verbos (poto, potas, potare, potabi, potatum, el verbo beber), de algunas traducciones ("lupus et agni in fluvi ripa aqua potaban; superior erat lupus longeque agni": el lobo y elcordero bebían agua en el río; el lobo estaba arriba, lejos del cordero; "mihi amiticia cum domino erat": yo era amigo del señor).
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda. Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura. Aprendí que se dice "Presidente" y no Presidenta, aunque sea una mujer la que desempeñe el cargo. Y... vamos con la Gramática. En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente". ¿Cuál es el del verbo ser? Es "el ente", que significa "el que tiene entidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "-nte".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta" , independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción. De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante" , no "estudianta" ; se dice "independiente" y no "independienta" ; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", o "residenta”.
Y ahora, la pregunta del millón: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos" ), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
No me gustan las cadenas de correos electrónicos (suelo eliminarlas) pero, por una vez, os propongo que paséis el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas" , aunque ocupen carteras ministeriales) .
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el taxidermisto, el telefonisto, el sajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!.
miércoles, 14 de abril de 2010
La importancia de hablar bien.
Es frecuente, harto frecuente, que a aquellas personas, niños en su mayoría, que sobresalen por su dedicación al estudio y su corrección en la expresión hablada y escrita se les tilde de “empollones” y “repipis”. Es decir, ya desde la más tierna infancia sobresalir, en este caso por algo loable y encomiable como es la educación, se penaliza contundentemente. El asunto no mejora en absoluto cuando se alcanza la pubertad, esa edad indefinida que los adultos denominamos “la edad del pavo”. Persistiendo el supuesto, es decir el chico o chica, ya algo más crecido, que destaca por su corrección y dedicación al estudio, y al que le cambian el apellido atribuido por su entorno y pasa a ser “el motivado”. Termino muy actual que contiene en el tono toda la carga de desprecio que la masa en abstracto dispensa a los que son distintos al resto de la manada. Luego la vida te muestra numerosas ocasiones en las que hablar correctamente te puede sacar de algún aprieto y no hacerlo meterte de cabeza en un atolladero.
Esto que les escribo me ha hecho recordar con sumo cariño a la persona protagonista de una entretenida anécdota y que trabajó en mi oficina, hace ya algunas primaveras. Una muchacha alegre y pizpireta, como correspondía con su insultante juventud, que tenía un punto “gamberro” notable y sumamente divertido. Su manera de expresarse, siendo educada y cortes, distaba de ser correcta y ella lo atribuía a que durante su infancia, que había pasado en la Guinea española hasta que el país alcanzó la independencia, estuvo al cargo de un “ayo” o criado nativo de quien recibió enseñanzas en portugués que unidas a las recibidas en español de sus progenitores alcanzaron su máximo exponente en el idioma que hablaba. En sus propias palabras “portuñol”. Ella no daba demasiada importancia a lo que decía hasta que vivió lo que procedo a relatar que le hizo cambiar, y radicalmente, de opinión esmerándose en lo que decía y como lo decía.
La cosa sucedió más o menos así. Aficionada al esquí como era, había acudido a las pistas de Navacerrada con su grupo de amigos y el entonces novio, luego flamante marido. Finalizada la jornada procedieron a recuperarse mediante un ágape en “Venta Arias”, conocido restaurante del puerto de Navacerrada en Madrid. Al, probablemente, frugal refrigerio, pues ya era entrada la tarde, le siguió un reconfortante café del que mi amiga, en nombre del grupo, se encargo en persona. Se dirigió al camarero de la barra y muy resuelta le solicito una serie de cafés, en sus múltiples variedades y por último, y cito textualmente, “un caliqueño”. La cara del camarero era un poema ya que no acertaba a entender cuáles eran las pretensiones de mi amiga y muy correctamente le pidió que le describiese, exactamente, a que se refería. Mi amiga, que empezaba a intuir que algo no encajaba replico “bueno, pues eso, un caliqueño. A ver, café con un poco de coñac”. El camarero sonrió y confirmo sus temores. No iba a haber “tema”. Educadamente la atendió, sirvió y cobró lo servido.
De vuelta a la mesa, mi amiga, bastante escamada, llevo en un aparte a su novio y le conto lo sucedido. El novio sí que puso primero cara de espanto y luego una sonora carcajada en su rostro al explicarle que lo que había pedido se llamaba “carajillo” y que lo que solicitaba al camarero era algo, profundamente diferente, que, luego, en privado, le explicaría con detalle porque una cosa era una cosa y otra, otra.
Por si acaso cuiden el lenguaje o no. Todo depende.
Esto que les escribo me ha hecho recordar con sumo cariño a la persona protagonista de una entretenida anécdota y que trabajó en mi oficina, hace ya algunas primaveras. Una muchacha alegre y pizpireta, como correspondía con su insultante juventud, que tenía un punto “gamberro” notable y sumamente divertido. Su manera de expresarse, siendo educada y cortes, distaba de ser correcta y ella lo atribuía a que durante su infancia, que había pasado en la Guinea española hasta que el país alcanzó la independencia, estuvo al cargo de un “ayo” o criado nativo de quien recibió enseñanzas en portugués que unidas a las recibidas en español de sus progenitores alcanzaron su máximo exponente en el idioma que hablaba. En sus propias palabras “portuñol”. Ella no daba demasiada importancia a lo que decía hasta que vivió lo que procedo a relatar que le hizo cambiar, y radicalmente, de opinión esmerándose en lo que decía y como lo decía.
La cosa sucedió más o menos así. Aficionada al esquí como era, había acudido a las pistas de Navacerrada con su grupo de amigos y el entonces novio, luego flamante marido. Finalizada la jornada procedieron a recuperarse mediante un ágape en “Venta Arias”, conocido restaurante del puerto de Navacerrada en Madrid. Al, probablemente, frugal refrigerio, pues ya era entrada la tarde, le siguió un reconfortante café del que mi amiga, en nombre del grupo, se encargo en persona. Se dirigió al camarero de la barra y muy resuelta le solicito una serie de cafés, en sus múltiples variedades y por último, y cito textualmente, “un caliqueño”. La cara del camarero era un poema ya que no acertaba a entender cuáles eran las pretensiones de mi amiga y muy correctamente le pidió que le describiese, exactamente, a que se refería. Mi amiga, que empezaba a intuir que algo no encajaba replico “bueno, pues eso, un caliqueño. A ver, café con un poco de coñac”. El camarero sonrió y confirmo sus temores. No iba a haber “tema”. Educadamente la atendió, sirvió y cobró lo servido.
De vuelta a la mesa, mi amiga, bastante escamada, llevo en un aparte a su novio y le conto lo sucedido. El novio sí que puso primero cara de espanto y luego una sonora carcajada en su rostro al explicarle que lo que había pedido se llamaba “carajillo” y que lo que solicitaba al camarero era algo, profundamente diferente, que, luego, en privado, le explicaría con detalle porque una cosa era una cosa y otra, otra.
Por si acaso cuiden el lenguaje o no. Todo depende.
martes, 6 de abril de 2010
La mudanza
Era momento de tomarse un respiro. Allí, sentada en la caja de cartón que acababa de precintar, dio un repaso a lo que había sido su vida en aquella casa. Como en ese regreso a las imágenes que han conformado tu pasado, que, según dicen, se perciben cuando te mueres, ordenada y pausadamente numerosas fotografías y sensaciones atravesaron su mente como si las estuviese viviendo de nuevo.
– ¡Que nervios!, ¡Que ilusión! Ya tenemos casa. Se nos sale un poco del presupuesto, pero no hemos podido dejarla escapar. Solo espero que todo salga bien, que nos concedan la hipoteca y junto con los ahorros se la pagamos a la inmobiliaria. – Era tan cercano y palpable que aún le parecía oír el eco de sus propias palabras contándoselo a sus padres. – Tenéis que verla. –
Los muebles, los electrodomésticos. ¡Qué verbena! Todo nuevo, recién comprado, aún por estrenar. Sonaba el teléfono y era otro transportista con más objetos para la casa La obra recién acabada y con la pintura aún fresca en las paredes. No veía el momento en que abriría la puerta para habitarla. Y llegó. Pasó a ser su casa con mayúsculas. Le faltaban accesorios, adornos, casi todas las cortinas y algunos muebles, pero era su casa. Sus libros estaban en las estanterías. Su ropa en los armarios y la persona a quien quería, Juan, justo a su lado.
El tiempo pasó en un suspiro y de recién casada – que raro le sonaba lo de “su marido” –, se transformo en madre. Primero uno, qué rápido creció el chiquillo. Sin apenas darse cuenta llego el otro. Y más muebles; cunas, tronas, cambiadores, camitas. Lloros, pañales, risas, juguetes por todos los rincones. Casi podía escuchar de nuevo aquellos pasitos infantiles en sus primeros andares. Sonrió para sus adentros. Aquello era un no parar sin tiempo para ella misma, pero era feliz, inmensamente feliz. Todos sus allegados coincidían. Nunca la habían visto así de radiante.
Apoyo la mano en la pared y casi pudo sentir el calor del que había sido su hogar y con el siguiente suspiro lo que no acertó a recordar era cómo se torció todo ni en qué momento se dio cuenta de que estaba sola. Que la convivencia común ya no existía y que las tardes en las que esperaba con ilusión a Juan pertenecían al pasado. Que los tiempos felices se encontraban solo en su memoria. Que su vida, sin apenas darse cuenta del cambio, era otra muy distinta y que tenía que continuar camino por sí misma en otro lugar. Al menos estaban los chiquillos. Ellos, sus sonrisas y su cariño sin límites no la abandonarían. No se permitió una sola lágrima. Miro las paredes desnudas y descubrió que la casa, su casa, de hecho ya no lo era, aunque sabía que para ella no habría otra como esta que ahora abandonaba, pues allí habían nacido y crecido lo más valioso que tenía; sus hijos. Ya no quedaba nada por hacer., Ningún armario por vaciar. Ninguna caja por armar. Los de la mudanza vendrían a la tarde a por lo que restaba. Se levantó, recogió su bolso y sus recuerdos y se marchó. Lentamente, cerró la puerta tras ella. No quiso mirar atrás.
– ¡Que nervios!, ¡Que ilusión! Ya tenemos casa. Se nos sale un poco del presupuesto, pero no hemos podido dejarla escapar. Solo espero que todo salga bien, que nos concedan la hipoteca y junto con los ahorros se la pagamos a la inmobiliaria. – Era tan cercano y palpable que aún le parecía oír el eco de sus propias palabras contándoselo a sus padres. – Tenéis que verla. –
Los muebles, los electrodomésticos. ¡Qué verbena! Todo nuevo, recién comprado, aún por estrenar. Sonaba el teléfono y era otro transportista con más objetos para la casa La obra recién acabada y con la pintura aún fresca en las paredes. No veía el momento en que abriría la puerta para habitarla. Y llegó. Pasó a ser su casa con mayúsculas. Le faltaban accesorios, adornos, casi todas las cortinas y algunos muebles, pero era su casa. Sus libros estaban en las estanterías. Su ropa en los armarios y la persona a quien quería, Juan, justo a su lado.
El tiempo pasó en un suspiro y de recién casada – que raro le sonaba lo de “su marido” –, se transformo en madre. Primero uno, qué rápido creció el chiquillo. Sin apenas darse cuenta llego el otro. Y más muebles; cunas, tronas, cambiadores, camitas. Lloros, pañales, risas, juguetes por todos los rincones. Casi podía escuchar de nuevo aquellos pasitos infantiles en sus primeros andares. Sonrió para sus adentros. Aquello era un no parar sin tiempo para ella misma, pero era feliz, inmensamente feliz. Todos sus allegados coincidían. Nunca la habían visto así de radiante.
Apoyo la mano en la pared y casi pudo sentir el calor del que había sido su hogar y con el siguiente suspiro lo que no acertó a recordar era cómo se torció todo ni en qué momento se dio cuenta de que estaba sola. Que la convivencia común ya no existía y que las tardes en las que esperaba con ilusión a Juan pertenecían al pasado. Que los tiempos felices se encontraban solo en su memoria. Que su vida, sin apenas darse cuenta del cambio, era otra muy distinta y que tenía que continuar camino por sí misma en otro lugar. Al menos estaban los chiquillos. Ellos, sus sonrisas y su cariño sin límites no la abandonarían. No se permitió una sola lágrima. Miro las paredes desnudas y descubrió que la casa, su casa, de hecho ya no lo era, aunque sabía que para ella no habría otra como esta que ahora abandonaba, pues allí habían nacido y crecido lo más valioso que tenía; sus hijos. Ya no quedaba nada por hacer., Ningún armario por vaciar. Ninguna caja por armar. Los de la mudanza vendrían a la tarde a por lo que restaba. Se levantó, recogió su bolso y sus recuerdos y se marchó. Lentamente, cerró la puerta tras ella. No quiso mirar atrás.
lunes, 22 de marzo de 2010
Un Rapido - Supervivencia
En el cuento de Mulan la protagonista descubre que su padre, tras el reclutamiento forzoso decretado por el Emperador, y debido a su vieja lesión, no sobreviviría a un solo día de batalla. El muchacho que acaba de aterrizar en mi oficina, auditor para más señas, pulcro, aseado, limpito y, parece, educado, tampoco sobreviviría a unas horas en el lugar donde me crie. Es como si llevase escrito en la frente la buena crianza y educación esmerada que solo se obtiene con posibles.
No quiero que se me entienda mal, no nací en la jungla, pero si en uno de los muchos barrios del Madrid de los 60. El mío, en concreto, estaba a tan cercano a la Puerta del Sol como abandonado a su suerte por los inexistentes gobernantes de la inexistente, en esos momentos, Comunidad de Madrid. No obstante lo cual, éramos, con mucho trabajo, bastante felices y vivimos una niñez de peleas, juegos en la calle o el descampado, no, no había parque, escondite, “pídola”, churro, mediamanga y mangaentera y balón, mucho balón. Lo clásico. Uno de esos muchos barrios de trabajadores en el extrarradio de Madrid donde algunos elementos, léase “macarras” y maleantes, pseudomaleantes algunos, ya que no daban la talla, hacían difícil la convivencia vecinal y posibilitaban que los taxistas no quisieran llevarte una vez que les informabas del destino.
Todo cambio poco a poco. Costó pero cambio. Llego el progreso y tuvimos, y tenemos, hasta metro y el parque de la cuña verde. Esa es otra historia, pero tampoco ahora creo que “el auditor” lograra ni pasar desapercibido ni salir airoso del lance. A fin de cuentas, aunque algo más arregladito, sigue sin ser el barrio de Salamanca. ¡Que se le va a hacer!
No quiero que se me entienda mal, no nací en la jungla, pero si en uno de los muchos barrios del Madrid de los 60. El mío, en concreto, estaba a tan cercano a la Puerta del Sol como abandonado a su suerte por los inexistentes gobernantes de la inexistente, en esos momentos, Comunidad de Madrid. No obstante lo cual, éramos, con mucho trabajo, bastante felices y vivimos una niñez de peleas, juegos en la calle o el descampado, no, no había parque, escondite, “pídola”, churro, mediamanga y mangaentera y balón, mucho balón. Lo clásico. Uno de esos muchos barrios de trabajadores en el extrarradio de Madrid donde algunos elementos, léase “macarras” y maleantes, pseudomaleantes algunos, ya que no daban la talla, hacían difícil la convivencia vecinal y posibilitaban que los taxistas no quisieran llevarte una vez que les informabas del destino.
Todo cambio poco a poco. Costó pero cambio. Llego el progreso y tuvimos, y tenemos, hasta metro y el parque de la cuña verde. Esa es otra historia, pero tampoco ahora creo que “el auditor” lograra ni pasar desapercibido ni salir airoso del lance. A fin de cuentas, aunque algo más arregladito, sigue sin ser el barrio de Salamanca. ¡Que se le va a hacer!
Uno Rapido - La centralita
Acabo de decidirlo. Que es lunes y hay que empezar la semana con iniciativa, brío y valor. Así, sin paños calientes y la idea, que no es original, ni tampoco es mía, me la han brindado las numerosas centralitas telefónicas a donde, por mi trabajo, tengo que dirigirme. Siempre es bueno aprender. “Buenos días. Si quiere hablar con … marque el 1. Si quiere hablar con … marque el 2”. ¿Les suena de algo?
El último modelo de este sistema me ha gustado tanto que, con alguna modificación “Ad-hoc”, lo voy a exportar e implantar en mi propio domicilio. Tras escuchar la retahíla de información en espera del destinatario adecuado, marco el número y…. me cuelgan. El no va más de la sofisticación en atención telefónica.
De forma que avisados están quienes intenten contactar telefónicamente con mi domicilio. No se sorprendan si escuchan un mensaje de este porte. “Si es alguien de la familia o amigos ya conocéis el número del móvil, llamarnos por favor”. “Si quiere hablar con mi hijo pequeño marque el 1”. “Si quiere hablar con mi hijo mayor marque el 2”. “No se desanime no tengo familia numerosa”. “Si pretende venderme telefonía móvil no marque nada y, por favor, déjenos en paz”. “Si pretende hablar con mi esposa o conmigo, apunte el número 9 en una barra de hielo y espere, que le atenderemos”…..
Por si se lo preguntan, esta patentado y tiene copyright.
El último modelo de este sistema me ha gustado tanto que, con alguna modificación “Ad-hoc”, lo voy a exportar e implantar en mi propio domicilio. Tras escuchar la retahíla de información en espera del destinatario adecuado, marco el número y…. me cuelgan. El no va más de la sofisticación en atención telefónica.
De forma que avisados están quienes intenten contactar telefónicamente con mi domicilio. No se sorprendan si escuchan un mensaje de este porte. “Si es alguien de la familia o amigos ya conocéis el número del móvil, llamarnos por favor”. “Si quiere hablar con mi hijo pequeño marque el 1”. “Si quiere hablar con mi hijo mayor marque el 2”. “No se desanime no tengo familia numerosa”. “Si pretende venderme telefonía móvil no marque nada y, por favor, déjenos en paz”. “Si pretende hablar con mi esposa o conmigo, apunte el número 9 en una barra de hielo y espere, que le atenderemos”…..
Por si se lo preguntan, esta patentado y tiene copyright.
martes, 16 de marzo de 2010
La cultura no interesa

Desde hace tiempo tengo una sensación incomoda para la que, en realidad, no tengo muchos elementos de juicio y se basa en algo que no me ofrece mucha seguridad cual son las generalidades pero allá va. La sensación es que, ahora, por supuesto, la cultura no interesa. No mientan, que no es preciso. Ya tengo claro que todo el mundo ve la 2. Decía que la cultura no interesa y como corolario, se lee menos.
Carezco de datos contrastables, eso es obvio, pero basta comentar un poco con los compañeros de trabajo, personas más cerca de los 50, incluso ya superados, que de los 40 y que, refiriéndose a sus propios hijos, hacen esa observación. Se trata de “chavales” que han cursado estudios superiores, vamos que tienen ya una predisposición, pero que no les cuadra dedicar un rato a tan poco lucrativo menester. Y así nos va.
Esos chavales son, para eso han estudiado, los que progresan. Avanzan. Con suerte encuentran un trabajo, se convierten en profesionales de pro y les ocurre lo que paso el otro día en la cadena de Televisión autonómica de Madrid, Telemadrid. El reportaje emitido versaba sobre una muchacha que, desde Marruecos, había sido trasladada a Madrid para ser objeto de atención médica. Desconozco como se denominan en la jerga periodística a esos, yo los llamo titulares, que aparecen sobrescritos en la pantalla pero este fue, al menos, durante unos 20 segundos muy esclarecedor “…viene a España ha curarse”. No se trata de una errata mía ni lo han leído mal. Estuvo en “el aire” en directo hasta que desde producción alguien debió dar “una voz” y se corrigió. No tuve tiempo de inmortalizar el momento, “tempus fugit”, con una fotografía que ilustrase estas líneas. Fueron más rápidos.
Esto viene al hilo de otra curiosa anécdota que surgió en mi entorno. El hijo de un familiar muy cercano vino a estudiar “a la capital” y se alojo un tiempo con mi hermano. El mozo en cuestión llego a Madrid con 18 tiernas primaveras y unas ganas enormes de regresar, cada fin de semana, a su casa para ver a los amigos/novia, que se fueron mitigando conforme Madrid dio todo lo que tenía que dar de sí. Dado que la Universidad en la que iba a pasar los próximos años estaba retirada del que, ahora, iba a ser su domicilio, era menester emplear cerca de 2 horas y media al día, como poco, entre la ida y la venida, en transporte público.
Tonto de mi entreví una oportunidad opípara para que leyese, o repasase apuntes, y rellenar ese tiempo, en apariencia vacio, combatiendo el aburrimiento y culturizándose de paso y así se lo hice saber al zagal. Craso error el mío. Aquello no era viable y no porque se marease o similar en los medios de transporte. No que va. La respuesta fue mucho más cercana, contundente y sencilla. “¿Aburrirme en el transporte público? No hombre. Para eso ya tengo el teléfono móvil. Me pongo con un juego y ya está”.
Carezco de datos contrastables, eso es obvio, pero basta comentar un poco con los compañeros de trabajo, personas más cerca de los 50, incluso ya superados, que de los 40 y que, refiriéndose a sus propios hijos, hacen esa observación. Se trata de “chavales” que han cursado estudios superiores, vamos que tienen ya una predisposición, pero que no les cuadra dedicar un rato a tan poco lucrativo menester. Y así nos va.
Esos chavales son, para eso han estudiado, los que progresan. Avanzan. Con suerte encuentran un trabajo, se convierten en profesionales de pro y les ocurre lo que paso el otro día en la cadena de Televisión autonómica de Madrid, Telemadrid. El reportaje emitido versaba sobre una muchacha que, desde Marruecos, había sido trasladada a Madrid para ser objeto de atención médica. Desconozco como se denominan en la jerga periodística a esos, yo los llamo titulares, que aparecen sobrescritos en la pantalla pero este fue, al menos, durante unos 20 segundos muy esclarecedor “…viene a España ha curarse”. No se trata de una errata mía ni lo han leído mal. Estuvo en “el aire” en directo hasta que desde producción alguien debió dar “una voz” y se corrigió. No tuve tiempo de inmortalizar el momento, “tempus fugit”, con una fotografía que ilustrase estas líneas. Fueron más rápidos.
Esto viene al hilo de otra curiosa anécdota que surgió en mi entorno. El hijo de un familiar muy cercano vino a estudiar “a la capital” y se alojo un tiempo con mi hermano. El mozo en cuestión llego a Madrid con 18 tiernas primaveras y unas ganas enormes de regresar, cada fin de semana, a su casa para ver a los amigos/novia, que se fueron mitigando conforme Madrid dio todo lo que tenía que dar de sí. Dado que la Universidad en la que iba a pasar los próximos años estaba retirada del que, ahora, iba a ser su domicilio, era menester emplear cerca de 2 horas y media al día, como poco, entre la ida y la venida, en transporte público.
Tonto de mi entreví una oportunidad opípara para que leyese, o repasase apuntes, y rellenar ese tiempo, en apariencia vacio, combatiendo el aburrimiento y culturizándose de paso y así se lo hice saber al zagal. Craso error el mío. Aquello no era viable y no porque se marease o similar en los medios de transporte. No que va. La respuesta fue mucho más cercana, contundente y sencilla. “¿Aburrirme en el transporte público? No hombre. Para eso ya tengo el teléfono móvil. Me pongo con un juego y ya está”.
Como diría el ínclito Jesulin de Ubrique. En dos palabras: Im presionante y menos mal que no le mencione que leyera a los Clásicos. Si lo llego a hacer seguro que me hubiese mirado como si fuera, tal vez lo soy, un Dinosaurio.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Tan solo una mirada
Hay miradas profundas en las que se atisba un pasado y se entrevé un futuro. Si, además, esas miradas provienen de unos ojos negro azabache en un rostro moreno que bien podía haber retratado Romero de Torres, sus efectos son devastadores. Hay miradas decía que uno no puede, ni quiere, relegar al fondo de la memoria porque suponen recuerdos imborrables en los que se revela nítida la bondad y la gratitud que solo la más tierna infancia puede, de forma impagable, regalarnos a los adultos.
Ella no lo sabe, ni lo sabrá nunca. Probablemente, dada la cotidianidad del gesto, tampoco quien estaba con ella haya caído en la cuenta y solo en la fracción de tiempo en la que se percibe una mirada y una sonrisa, yo haya reparado en cuanta gratitud, cuanta felicidad, cuanta alegría, y cuanto cariño comunicaba tan nimio y a la vez tan gran gesto. Quizás solo yo tenga esa foto en mi recuerdo y la conserve conmigo.
Porque se trataba justamente de eso, de la mirada fugaz que una niña dirigía a su padre, a la vez que le regalaba una perfecta sonrisa desde su diminuto rostro, y le transmitía alborozada sus sensaciones y sentimientos con esa añorada mezcla de inocencia y disfrute que tienen los niños. Es difícil, por no decir imposible, que se pueda decir y dar más en tan poco.
Atrás, seguro, quedaron los tiempos inciertos en los que todo era inseguro. Los tiempos en que todo eran dudas y más dudas, quebrantos y, casi con seguridad, dolor mucho dolor. Ambas partes lo saben aunque, quizás la cría con su infancia rebosando energía tenga mayor facilidad en relegarlo al olvido más profundo. Para si querrían tal olvido el padre y la madre que la desearon tanto desde hace tanto. Su condición de adultos les da para recordar, incluso cuando no se quiere recordar.
Ella no lo sabe, ni lo sabrá nunca. Probablemente, dada la cotidianidad del gesto, tampoco quien estaba con ella haya caído en la cuenta y solo en la fracción de tiempo en la que se percibe una mirada y una sonrisa, yo haya reparado en cuanta gratitud, cuanta felicidad, cuanta alegría, y cuanto cariño comunicaba tan nimio y a la vez tan gran gesto. Quizás solo yo tenga esa foto en mi recuerdo y la conserve conmigo.
Porque se trataba justamente de eso, de la mirada fugaz que una niña dirigía a su padre, a la vez que le regalaba una perfecta sonrisa desde su diminuto rostro, y le transmitía alborozada sus sensaciones y sentimientos con esa añorada mezcla de inocencia y disfrute que tienen los niños. Es difícil, por no decir imposible, que se pueda decir y dar más en tan poco.
Atrás, seguro, quedaron los tiempos inciertos en los que todo era inseguro. Los tiempos en que todo eran dudas y más dudas, quebrantos y, casi con seguridad, dolor mucho dolor. Ambas partes lo saben aunque, quizás la cría con su infancia rebosando energía tenga mayor facilidad en relegarlo al olvido más profundo. Para si querrían tal olvido el padre y la madre que la desearon tanto desde hace tanto. Su condición de adultos les da para recordar, incluso cuando no se quiere recordar.
Que la mirada profunda provenga de una niña India adoptada tan solo es una anécdota que, realmente, no hace al caso.
lunes, 4 de enero de 2010
¿Papa Noel o los Reyes Magos?
El comentario, hoy 4 de enero, viene al pelo.
Que poco me gusta “Papa Noel”. No es que “a priori” tenga nada en contra de este personaje gordito y, presuntamente, de buen corazón, pero me echa para atrás que en tiempos pretéritos se vendiese al capital cambiando su indumentaria del verde al rojo sin pasar por el amarillo, gracias a la intervención del equipo de marketing y publicidad de una conocida bebida refrescante de cola. No voy a dar más pistas.
Hombre, no. Eso no se hace. Estoy de acuerdo en que el rojo probablemente sea un color más atractivo y que, inserto en mentes perversas provoque connotaciones subidas de tono, pero no es de recibo que los niños de la época en la que tuvo lugar la metamorfosis vieran como su héroe viraba al rojo así por que si. También pesa lo suyo que mi infancia estuviese por entero vinculada a la figura de los Reyes Magos. Si, lo reconozco, era hacerte un poco la puñeta que justo al día siguiente tuvieses que volver al colegio y no pudieses jugar a tu antojo con lo obsequiado por los Magos de Oriente pero así son las cosas. Si las vacaciones son buenas, seguramente es porque se acaban.
Lo que no deberíamos olvidar es que tanto predicamento, al menos en nuestro entorno social y cultural, de la figura de Papa Noel obedece a un principio comercial claro cual es el de vender, vender, vender y cuanto más mejor. A ver si no es cierto que en la intención de los grandes almacenes no esta el que se compren juguetes y regalos por Papa Noel y también por Los Reyes Magos. Que una cosa es la tradición, incluso la religiosa, y otra la vida real. Y así les va. En este momento, comercios que venden juguetes andan entre el 25 y el 40 % e incluso una muy conocida cadena de los USA, especializada en juguetes, anuncia descuentos del 50 %. Lo dice el refrán, la avaricia, con ayuda de la crisis, rompe el saco. Lo porte quien lo porte.
Que poco me gusta “Papa Noel”. No es que “a priori” tenga nada en contra de este personaje gordito y, presuntamente, de buen corazón, pero me echa para atrás que en tiempos pretéritos se vendiese al capital cambiando su indumentaria del verde al rojo sin pasar por el amarillo, gracias a la intervención del equipo de marketing y publicidad de una conocida bebida refrescante de cola. No voy a dar más pistas.
Hombre, no. Eso no se hace. Estoy de acuerdo en que el rojo probablemente sea un color más atractivo y que, inserto en mentes perversas provoque connotaciones subidas de tono, pero no es de recibo que los niños de la época en la que tuvo lugar la metamorfosis vieran como su héroe viraba al rojo así por que si. También pesa lo suyo que mi infancia estuviese por entero vinculada a la figura de los Reyes Magos. Si, lo reconozco, era hacerte un poco la puñeta que justo al día siguiente tuvieses que volver al colegio y no pudieses jugar a tu antojo con lo obsequiado por los Magos de Oriente pero así son las cosas. Si las vacaciones son buenas, seguramente es porque se acaban.
Lo que no deberíamos olvidar es que tanto predicamento, al menos en nuestro entorno social y cultural, de la figura de Papa Noel obedece a un principio comercial claro cual es el de vender, vender, vender y cuanto más mejor. A ver si no es cierto que en la intención de los grandes almacenes no esta el que se compren juguetes y regalos por Papa Noel y también por Los Reyes Magos. Que una cosa es la tradición, incluso la religiosa, y otra la vida real. Y así les va. En este momento, comercios que venden juguetes andan entre el 25 y el 40 % e incluso una muy conocida cadena de los USA, especializada en juguetes, anuncia descuentos del 50 %. Lo dice el refrán, la avaricia, con ayuda de la crisis, rompe el saco. Lo porte quien lo porte.
Con todo, lo que no tengo muy claro es que voy a contarles a mis vástagos. Podría valer que Papa Noel trabaja para sus majestades de Oriente adelantándoles trabajo, mentira podrida, si no se pueden ni ver. O también que, en nuestro entorno y tradición, es un advenedizo impuesto por los vendedores, aquí voy mejor, pero lo mismo no lo entienden. En fin, ya improvisaré.
martes, 22 de diciembre de 2009
Operación recaudación
Todos Uds., son testigos, más o menos a diario, de personas que, aunque hacemos por no verlas, y no me lo nieguen, están en la calle con una mano extendida solicitando una limosna. Algunos, los más sofisticados, diversifican su solicitud y le ponen nombre; Para comer, lo cual es entendible. Para dormir, lo que también es saludable. Para vino, ejem, ejem, para porros, para putas… y así un largo etcétera orlado de cestillos, en el mejor de los casos, o de un simple cartón, extensión del cartel donde figura el capitulo por el que se pretende la dadiva. Es indudable que aunque, novedosa, eminentemente practica y con estructura cuasi empresarial, se queda a años luz de la que ahora mismito les relato.
Nuevos tiempos viejos métodos o algo así es lo que ha debido pensar el anterior Sr. Alcalde de Santa Coloma de Gramanet en Barcelona, Bartomeu Muñoz, a favor de quien en un alarde de ingenio se ha abierto una colecta para recaudar lo que el estado, si, ese estado opresor español le pretende sacar de sus bolsillos, a manos de esa institución abyecta que es la judicial, para pagar decía, los 500.000.- € que le han sido impuestos como fianza por la causa que tienen abierta contra él dentro de la operación pretoria. Ya saben, blanqueo de capital y esas zarandajas que tan de moda parecen estar entre algunos políticos.
Ingeniosa y efectiva es, desde luego, la propuesta ya que, por el momento, ha recaudado, según La Vanguardia, unos 270.000.- € (si lo han leído bien, son doscientos setenta mil eurazos del ala los recaudados) y va a más, eso es seguro. La cuenta corriente en donde efectuar los ingresos se ha abierto, según dicen, ya que les llamaba mucha gente pidiendo información sobre como podían ayudar al Sr. Muñoz.
Es lo bueno que tiene que con aportaciones muy pequeñas, entre 100 y 500 € (si, también lo han leído bien) se puede ayudar a su edil en tan difícil trance. Un grano no es dinero, pero ayuda al compañero y granito a granito ya se sabe que se hace un montoncito. De cualquier forma es notoriamente doloroso que este hombre pase por este trance tan amargo que es el de pedir limosna o verse favorecido por ella, pero ya lo decía el gitano “es muy triste pedir, pero más triste es robar”.
Lo malo del tema es que le puede ocurrir como en cierta ocasión aconteció en el cuartel de Colmenar Viejo en Madrid donde hice el periodo de instrucción cuando, tiempo ha, cumplí con el servicio militar. Que se le va a hacer uno ya tiene sus años. En aquella ocasión, enterado el Capitán de la compañía de una colecta que se estaba haciendo para que un compañero originario de Canarias pudiese reunirse con la familia tras la jura de bandera, y aplicando no se que reglamento militar, obligo a que el dinero recaudado se repartiese entre aquellos que estuviesen en análoga situación, que era alguno más del que, inicialmente, se pretendía y, finalmente la colecta dio para poco, para muy poco.
Mira que si alguien en el estamento judicial revisa estos antecedentes y obligan a los promotores de la colecta a que se reparta lo obtenido entre el resto de encausados, ni para pipas Facundo va a dar. Créanme que lo siento.
Nuevos tiempos viejos métodos o algo así es lo que ha debido pensar el anterior Sr. Alcalde de Santa Coloma de Gramanet en Barcelona, Bartomeu Muñoz, a favor de quien en un alarde de ingenio se ha abierto una colecta para recaudar lo que el estado, si, ese estado opresor español le pretende sacar de sus bolsillos, a manos de esa institución abyecta que es la judicial, para pagar decía, los 500.000.- € que le han sido impuestos como fianza por la causa que tienen abierta contra él dentro de la operación pretoria. Ya saben, blanqueo de capital y esas zarandajas que tan de moda parecen estar entre algunos políticos.
Ingeniosa y efectiva es, desde luego, la propuesta ya que, por el momento, ha recaudado, según La Vanguardia, unos 270.000.- € (si lo han leído bien, son doscientos setenta mil eurazos del ala los recaudados) y va a más, eso es seguro. La cuenta corriente en donde efectuar los ingresos se ha abierto, según dicen, ya que les llamaba mucha gente pidiendo información sobre como podían ayudar al Sr. Muñoz.
Es lo bueno que tiene que con aportaciones muy pequeñas, entre 100 y 500 € (si, también lo han leído bien) se puede ayudar a su edil en tan difícil trance. Un grano no es dinero, pero ayuda al compañero y granito a granito ya se sabe que se hace un montoncito. De cualquier forma es notoriamente doloroso que este hombre pase por este trance tan amargo que es el de pedir limosna o verse favorecido por ella, pero ya lo decía el gitano “es muy triste pedir, pero más triste es robar”.
Lo malo del tema es que le puede ocurrir como en cierta ocasión aconteció en el cuartel de Colmenar Viejo en Madrid donde hice el periodo de instrucción cuando, tiempo ha, cumplí con el servicio militar. Que se le va a hacer uno ya tiene sus años. En aquella ocasión, enterado el Capitán de la compañía de una colecta que se estaba haciendo para que un compañero originario de Canarias pudiese reunirse con la familia tras la jura de bandera, y aplicando no se que reglamento militar, obligo a que el dinero recaudado se repartiese entre aquellos que estuviesen en análoga situación, que era alguno más del que, inicialmente, se pretendía y, finalmente la colecta dio para poco, para muy poco.
Mira que si alguien en el estamento judicial revisa estos antecedentes y obligan a los promotores de la colecta a que se reparta lo obtenido entre el resto de encausados, ni para pipas Facundo va a dar. Créanme que lo siento.
Por cierto, de los pobres de pedir, de esos que citaba en el encabezamiento, ni acordarse.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Gays and Lesbians of Zimbabwe
Estupefacto me he quedado u ”ojiplatico” que dirían los modernos. Mira que en estos tiempos que corren hay “cienes y cienes” de noticias impactantes pero esta se supera.
Desafortunadamente no cuenta con su publicación ni en la prensa del colorín, ni el la prensa diaria. Ningún diario de prestigio se ha hecho eco de semejante noticia. Les entiendo, por una parte, seguro que no es políticamente correcto amplificar otra más de las andanzas del gobierno, y por otra es muchísimo menos políticamente correcto dado el tema del que se trata.
Les cuento. Uno, por su profesión, tiene que digerir el Boletín oficial del estado del que, afortunadamente, suelo, tan solo, leer los titulares. Pues bien, en el B.O.E. número 195 del presente año, dentro del apartado otras disposiciones, y directamente perpretada por el Ministerio de Asuntos Exteriores que esta a cargo del Sr. Moratinos aparece la relación de entidades, entiendo que sin animo de lucro, que han obtenido una ayuda o subvención del citado organismo durante el año 2009 por su actividad, y esto es literal, de “divulgación, promoción y defensa de los derechos humanos” para a continuación relacionar una por una las entidades, el importe de la ayuda y el destino que se le va a dar.
Así, en su pagina número 68857, tercera de la disposición en cuestión se menciona, bajo el epígrafe “Beneficiarios” a “Gays and Lesbians of Zimbabwe” a los que les corresponde una ayuda, tan, ta, ta, chan, de 28.810.- € para “Resource centre Project”.
Como no me tengo por Homófono ni nada que se le parezca voy solo a realizar una reflexión y Uds., háganla también. No me parece mal que se conceda la ayuda mencionada, como otras muchas, pero ¿Seguro que pensaría igual si en lugar de tener estudios universitarios y trabajo fuese agricultor, camionero, albañil, minero, o cualquier otra profesión u ofició para el que no se precise titulación y llevase en paro más de un año sin poder llevar el jornal a casa?
Creo que tengo la respuesta, ¿y Uds.?
Otro si digo, para que se constate la veracidad de lo antecedente, aquí pongo el link a la página en cuestión.
Desafortunadamente no cuenta con su publicación ni en la prensa del colorín, ni el la prensa diaria. Ningún diario de prestigio se ha hecho eco de semejante noticia. Les entiendo, por una parte, seguro que no es políticamente correcto amplificar otra más de las andanzas del gobierno, y por otra es muchísimo menos políticamente correcto dado el tema del que se trata.
Les cuento. Uno, por su profesión, tiene que digerir el Boletín oficial del estado del que, afortunadamente, suelo, tan solo, leer los titulares. Pues bien, en el B.O.E. número 195 del presente año, dentro del apartado otras disposiciones, y directamente perpretada por el Ministerio de Asuntos Exteriores que esta a cargo del Sr. Moratinos aparece la relación de entidades, entiendo que sin animo de lucro, que han obtenido una ayuda o subvención del citado organismo durante el año 2009 por su actividad, y esto es literal, de “divulgación, promoción y defensa de los derechos humanos” para a continuación relacionar una por una las entidades, el importe de la ayuda y el destino que se le va a dar.
Así, en su pagina número 68857, tercera de la disposición en cuestión se menciona, bajo el epígrafe “Beneficiarios” a “Gays and Lesbians of Zimbabwe” a los que les corresponde una ayuda, tan, ta, ta, chan, de 28.810.- € para “Resource centre Project”.
Como no me tengo por Homófono ni nada que se le parezca voy solo a realizar una reflexión y Uds., háganla también. No me parece mal que se conceda la ayuda mencionada, como otras muchas, pero ¿Seguro que pensaría igual si en lugar de tener estudios universitarios y trabajo fuese agricultor, camionero, albañil, minero, o cualquier otra profesión u ofició para el que no se precise titulación y llevase en paro más de un año sin poder llevar el jornal a casa?
Creo que tengo la respuesta, ¿y Uds.?
Otro si digo, para que se constate la veracidad de lo antecedente, aquí pongo el link a la página en cuestión.
jueves, 3 de diciembre de 2009
Yo quiero ser Morisco
Hay noticias que pasan muy de puntillas por el mundo periodístico. Es lógico si, empleando la, rentable, lógica de los medios cavilamos que para que nos vamos a distraer con filetes y noticias poco agraciadas si tenemos solomillos en forma de bombazos políticos mediáticos. Ésta que ahora comento pertenece al género y como se trata de una noticia serie B no ha generado mucho ruido pero el asunto no deja de tener su enjundia y consiste en que el Gobierno ha parido, nunca mejor dicho, una iniciativa para que se recompense a los descendientes de los moriscos por la expulsión de que fueron objeto en el año 1609 de nuestro señor. En suma, es la, hasta ahora, última memez salida de la fabrica Moncloa.
Si, lo han leído bien, no estoy desbarrando por ausencia o exceso de medicación, ni pruebo el alcohol, sustancias estupefacientes, alucinógenas o similares y tampoco le doy al éxtasis, lo juro hasta por “Snoopy”. Se trata, en esencia, de reparar el agravio que reinando Felipe III se cometió con este grupo social mediante “pastuqui” que se destinará a sus descendientes.
Sinceramente no lo veo fácil, además de tener que lidiar con toda la caterva de “fachas” que, de seguro, se van a oponer al asunto (e inclúyanse en el término todos aquellos que se opongan a la iniciativa, da igual su tendencia, ya saben el conocido “o conmigo o contra mí”). Además de esto decía, esta la nada desdeñable tarea de identificar a quienes argumenten ser descendientes directos de los expulsados. Aunque pensándolo mejor ésta, posiblemente, es la parte más fácil del asunto, solo consiste en tenerlos identificados ya. ¡Como no había caído antes!
Estoy convencido de que las tropas encargadas de sacar físicamente a aquellos españoles del territorio nacional, como, por otra parte, me ocurre a mí y a bastantes personas más, no estaban de acuerdo con lo que se les ordenó. No creo que expulsar a nadie de su casa sea el sistema más correcto para solventar nada, pero, lamentablemente ocurrió hace 400 años y me da en la nariz que, a estas alturas, no tiene remedio.
La oposición argumentó, y a eso iba, que también se podía pensar en recompensar, en la misma medida y más fácilmente puesto que se conoce a sus continuadores, a la Compañía de Jesus por habérseles expulsado del solar patrio. Tan loable proposición y juro no pertenecer a la cita empresa por estado civil y otras variopinteces, no prosperó puesto que una cosa es favorecer al eventual descendiente morisco y otra beneficiar a la Iglesia. ¡Hasta donde podemos llegar! Humildemente también añadiría que descendiendo un par de siglos más habría que indemnizar a los Sefardíes o sus actuales descendientes. A fin de cuentas también unos monarcas que yo estudiaba cuando niño los mandaron lejos, muy lejos.
Si, lo han leído bien, no estoy desbarrando por ausencia o exceso de medicación, ni pruebo el alcohol, sustancias estupefacientes, alucinógenas o similares y tampoco le doy al éxtasis, lo juro hasta por “Snoopy”. Se trata, en esencia, de reparar el agravio que reinando Felipe III se cometió con este grupo social mediante “pastuqui” que se destinará a sus descendientes.
Sinceramente no lo veo fácil, además de tener que lidiar con toda la caterva de “fachas” que, de seguro, se van a oponer al asunto (e inclúyanse en el término todos aquellos que se opongan a la iniciativa, da igual su tendencia, ya saben el conocido “o conmigo o contra mí”). Además de esto decía, esta la nada desdeñable tarea de identificar a quienes argumenten ser descendientes directos de los expulsados. Aunque pensándolo mejor ésta, posiblemente, es la parte más fácil del asunto, solo consiste en tenerlos identificados ya. ¡Como no había caído antes!
Estoy convencido de que las tropas encargadas de sacar físicamente a aquellos españoles del territorio nacional, como, por otra parte, me ocurre a mí y a bastantes personas más, no estaban de acuerdo con lo que se les ordenó. No creo que expulsar a nadie de su casa sea el sistema más correcto para solventar nada, pero, lamentablemente ocurrió hace 400 años y me da en la nariz que, a estas alturas, no tiene remedio.
La oposición argumentó, y a eso iba, que también se podía pensar en recompensar, en la misma medida y más fácilmente puesto que se conoce a sus continuadores, a la Compañía de Jesus por habérseles expulsado del solar patrio. Tan loable proposición y juro no pertenecer a la cita empresa por estado civil y otras variopinteces, no prosperó puesto que una cosa es favorecer al eventual descendiente morisco y otra beneficiar a la Iglesia. ¡Hasta donde podemos llegar! Humildemente también añadiría que descendiendo un par de siglos más habría que indemnizar a los Sefardíes o sus actuales descendientes. A fin de cuentas también unos monarcas que yo estudiaba cuando niño los mandaron lejos, muy lejos.
Yo por mi parte y dado que mi apéndice nasal, sin llegar al mismo nivel que el comentado en su día por el insigne Quevedo, es notoriamente prominente y con cierto cariz arábigo voy a convocar al consejo familiar, empezando por mi hermano, y a investigar en mis ancestros por ver si encuentro algún antepasado morisco y, de puro rebote, me puedo ver beneficiado. A ello voy.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Los extremeños se tocan.
14.200 € tienen la culpa. Ni más ni menos, ni menos ni más. Esa es la cantidad que ha invertido la Junta de Extremadura en una serie de talleres para enseñar a los jóvenes a conocer su cuerpo y a proporcionarse placer, además de derribar algunos mitos. O eso argumentan desde la Junta. Es curioso, esto, cuando yo era niño, tenia un nombre mucho más castizo y contundente, hacerse, e incluso matarse a, pajas, y por cierto, nadie te enseñaba el noble arte de la mandolina.
Manuela, manola, gayola, paja, chicuelina, onanismo, masturbación y un largo etcétera. Mira que existen nombres para designar esta actividad manual, vieja como el mismo mundo, y técnicas para un buen desarrollo de la misma. Y mira que hemos sido brutos todos los chavales de mi generación, de las anteriores y de las que median hasta la generación actual que va a ser la beneficiaria de esta serie de talleres. Y digo brutos porque sin enseñanza que valga, todos, y quien este libre de pecado que tire la primera piedra, hemos contribuido con nuestra pequeña, o gran, todo depende de cada cual, aportación a semejante vicio patrio. Sin enseñanza de ningún tipo y sin red como quien dice. A tumba abierta al vicio solitario.
Lo sorprendente de verdad no es que existan estos talleres para contravenir lo enseñado en los colegios del clero, ya saben, aquello de “no hagas eso que te vas a quedar ciego”. Lo que de verdad le deja a uno de piedra es que el dinero publico se invierta en semejante esperpento. ¡Bravo!, no obstante para “el manitas” que ha vendido la idea. ¡Es un fuera de serie!
Ahora lo capto. El mensaje, y los talleres, van dirigidos a meter en un aula, aunque sea por la fuerza, a los alumnos díscolos y reticentes. Ese es realmente el fin último. Solo queda por averiguar quien o quienes van a ser los que impartirán las clases. Yo, personalmente, recomendaría que lo hiciesen profesionales del sector. Siempre es garantía de un trabajo bien hecho.
Aunque bien pensado lo mismo es una forma, quizás un tanto peculiar, de reivindicar la figura del Bíblico Onán, ¡¡ese gran desconocido!! Lo que si a va resultar es que, como dije en el enunciado, los extremeños se tocan. ¡Y es verdad!
Manuela, manola, gayola, paja, chicuelina, onanismo, masturbación y un largo etcétera. Mira que existen nombres para designar esta actividad manual, vieja como el mismo mundo, y técnicas para un buen desarrollo de la misma. Y mira que hemos sido brutos todos los chavales de mi generación, de las anteriores y de las que median hasta la generación actual que va a ser la beneficiaria de esta serie de talleres. Y digo brutos porque sin enseñanza que valga, todos, y quien este libre de pecado que tire la primera piedra, hemos contribuido con nuestra pequeña, o gran, todo depende de cada cual, aportación a semejante vicio patrio. Sin enseñanza de ningún tipo y sin red como quien dice. A tumba abierta al vicio solitario.
Lo sorprendente de verdad no es que existan estos talleres para contravenir lo enseñado en los colegios del clero, ya saben, aquello de “no hagas eso que te vas a quedar ciego”. Lo que de verdad le deja a uno de piedra es que el dinero publico se invierta en semejante esperpento. ¡Bravo!, no obstante para “el manitas” que ha vendido la idea. ¡Es un fuera de serie!
Ahora lo capto. El mensaje, y los talleres, van dirigidos a meter en un aula, aunque sea por la fuerza, a los alumnos díscolos y reticentes. Ese es realmente el fin último. Solo queda por averiguar quien o quienes van a ser los que impartirán las clases. Yo, personalmente, recomendaría que lo hiciesen profesionales del sector. Siempre es garantía de un trabajo bien hecho.
Aunque bien pensado lo mismo es una forma, quizás un tanto peculiar, de reivindicar la figura del Bíblico Onán, ¡¡ese gran desconocido!! Lo que si a va resultar es que, como dije en el enunciado, los extremeños se tocan. ¡Y es verdad!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


