lunes, 5 de enero de 2009

Los Reyes Magos llegaron tarde.

Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente no han llegado a tiempo en esta ocasión y un bebe de 1 mes ha sido encontrado muerto, esta misma mañana, en la playa del Huelin en Málaga. Para ella no ha habido regalos, ningún presente, ningún obsequio, ni siquiera ha tenido el honor de que sus padres, por llamarles algo, hayan tenido el valor de asumir que la niña ha fallecido y ellos son los responsables de su vida y dar la cara por ello. Es más rápido, más expeditivo y, por supuesto, mucho más cobarde abandonar su pequeño cuerpo sin vida y continuar como si tal cosa.

Hay personas que nacen con estrella y otros que nacen estrellados. Mi madre desde muy niño me lo repetía. Con el tiempo fui comprendiendo el fondo, estremecedor, del mensaje aunque siempre me negaba a ello y llegada la edad adulta, ese tiempo en el que la inocencia y, a veces, la esperanza, han partido hace mucho aún me sorprende la verdad que esconde el dicho de mi madre.

La pequeña que han encontrado de la que se desconoce todo, salvo el hecho cierto de su muerte, pertenece inequívocamente al segundo grupo. Más allá del hecho de encontrar la muerte, todos la encontraremos algún día, a muy poco de haber llegado a este mundo, esta todo lo que, probablemente subyace en la tramoya de su corta vida. Nadie en su sano juicio y por mucho que la vida le venga atravesada, abandona un bebe recién fallecido o, incluso peor al borde de la muerte. Cuanto desamparo, cuanta miseria, cuanto dolor y cuanta cobardía se esconden tras esa muerte.

Hoy es el día de reyes y los niños esperan que los Magos de oriente les agasajen conforme a su comportamiento del año anterior y les traigan los mil y un regalos que han bullido en sus cabecitas y su imaginación. Para la niña encontrada esta mañana es desafortunadamente tarde, su pequeña cabecita no ha conocido tales presentes ni los conocerá nunca y, por desconocer, es casi seguro que ha desconocido hasta el cariño de los que la trajeron a este mundo.

2 comentarios:

Antonio Parra Sanz dijo...

Gracias, Roberto, por ponernos los pies en el duro suelo entre tanto festejo, duele, pero es necesario. Un abrazo.

Roberto Fernández Puente dijo...

Llevas razón. Duele y nos devuelve a la cruda realidad; el hombre sigue siendo un "lobo" para el hombre. Lo peor, si aún cabe peor, es que las últimas investigaciones forenses indican que el bebe estaba vivo cuando lo tiraron al mar.