miércoles, 15 de abril de 2009

El cavernicola

Lo malo de la enseñanza tal y como la interpretan muchos políticos y con nuestro beneplácito en forma de voto es que, tarde o temprano, va a terminar así:

El cavernícola hijo llega a la cueva y le da las notas al cavernícola padre, que las lee detenidamente.

Al rato el Papá le dice:

"Mira hijo, que suspendas caza, lo comprendo, porque eres pequeño y todavía no puedes con la lanza. Que suspendas agricultura te lo paso, porque es un rollo y al principio cuesta trabajo cogerle el truco. Que suspendas pintura rupestre, te lo perdono porque todavía eres pequeño y no coordinas, pero... QUE SUSPENDAS HISTORIA... NO ME JODAS... SI NO LLEVAMOS NI DOS PAGINAS"

¿Para que el esfuerzo, el trabajo, la dedicación, una formación integral basada en aprender cuanto más mejor y tener los ojos y los cinco sentidos abiertos? ¡¡¡Hay que ver que rollo!!!

Pertenezco a una generación que acudió en gran número a la Universidad y en consecuencia tengo amigos, conocidos y vecinos que tienen titulación superior y cuyos padres, como es mi caso, para su desgracia no la tenían. Ahora esa generación es la que tiene, tenemos, hijos, y nos sorprendemos a diario con suspenso tras suspenso de los chavales hijos de Meteorólogos, Profesores de Instituto, Ingenieros, Abogados... ¡Que afortunados fueron nuestros padres que sin tener esa formación consiguieron, indudablemente con mucho esfuerzo, que sus hijos si la tuviesen!

Ya veremos si nosotros lo logramos.

2 comentarios:

Antonio Parra Sanz dijo...

El problema no será comprobar si nosotros lo lograremos, Roberto, sino ver si nuestros hijos serán capaces de sobrevivir en el pantano de la ESO, porque a mí cada día me cuesta más chapotear en él. Y ya era hora de que volvieras. Un abrazo

Anónimo dijo...

Muy bueno éso del cavernicola. jaja.

>>FGHI